
Cada 1 de octubre se celebra el Día Internacional de las Personas Mayores, y no es una fecha simbólica sin más: nació para recordar que envejecer no significa perder derechos. En un país donde una de cada cinco personas supera ya los 65 años, la conversación va mucho más allá de las pensiones.
Aquí verás qué se conmemora exactamente, qué derechos reivindica esta jornada, qué retos siguen sin resolverse y qué puedes hacer si cuidas de un familiar mayor. También cómo los relojes con GPS y botón SOS para personas mayores de Tracmi ayudan a sostener su autonomía.
La fecha tiene origen y contenido propios, y conocerlos ayuda a entender por qué el foco está en los derechos y no en la caridad.
La Asamblea General de Naciones Unidas la instauró en 1990, mediante la resolución 45/106. Un año después aprobó los Principios de las Naciones Unidas en favor de las personas de edad, que siguen siendo la referencia de casi todas las políticas públicas de envejecimiento.
Cada edición se dedica a un tema concreto, desde la salud y la dignidad hasta la participación en la vida comunitaria. El hilo común no cambia: las personas mayores son sujetos de derecho, no beneficiarios pasivos de cuidados.
Los datos explican por qué esta fecha gana peso cada año:
Los cinco principios aprobados por Naciones Unidas en 1991 resumen bien qué se defiende cada 1 de octubre. Traducidos a la vida real, se parecen bastante a lo que tu padre o tu madre te pedirían.
| Principio | Qué significa | Cómo se ve en el día a día |
|---|---|---|
| Independencia | Decidir sobre su vida y sus recursos | Elegir dónde vivir y administrar su dinero |
| Participación | Seguir formando parte de la comunidad | Voluntariado, asociaciones, cuidado de nietos |
| Cuidados | Acceso a atención sanitaria y social | Ayuda a domicilio, centro de día, apoyo familiar |
| Autorrealización | Desarrollar su potencial | Formación, viajes, aficiones nuevas |
| Dignidad | Vivir sin discriminación ni maltrato | Que se le hable a él y no a su acompañante |
El último punto es el más cotidiano y el que más se incumple sin querer. Decidir por una persona mayor «por su bien» es, muchas veces, el primer paso para que deje de decidir.
Tener derechos también es
poder salir solo de casa.
La autonomía se sostiene cuando hay una forma de pedir ayuda. Con botón SOS, detección de caídas y localización GPS, tu padre o tu madre siguen haciendo su vida y tú dejas de llamar por rutina.
Más allá de la efeméride, hay cuatro problemas que se repiten en casi todos los informes sobre envejecimiento en España.
La soledad no deseada es el primero. Vivir solo no es un problema en sí, pero la pérdida de pareja y del círculo de amistades sí se asocia a peor salud física y mental. Lo tratamos a fondo en nuestro artículo sobre la soledad de los mayores cuando termina el verano.
El edadismo es el segundo: la discriminación por edad en el trabajo, en la sanidad o en el trato diario. Es tan habitual que suele pasar desapercibida, como explicamos en la guía sobre qué es el edadismo y cómo combatirlo.
La brecha digital deja fuera a quien no maneja la banca por internet o la cita médica online. No es una cuestión de capacidad, sino de acompañamiento y de diseño: muchos servicios se han digitalizado sin pensar en quien no creció con una pantalla.
El cuidado de larga duración cierra la lista. Los plazos de la dependencia siguen siendo largos y buena parte del cuidado recae en las familias, casi siempre en mujeres de más de cincuenta años que compaginan trabajo y atención.
La efeméride se agota en un día; lo que cambia las cosas es lo que se hace el resto del año. Estos cinco pasos son los que más peso tienen.
En Tracmi sabemos que muchas familias solo se plantean estos dispositivos después del primer susto, y que hasta entonces la única alternativa era llamar cada noche para comprobar que todo iba bien. Por eso diseñamos nuestros relojes con botón SOS, detección automática de caídas y localización GPS en tiempo real: para que tu familiar siga haciendo su vida y tú recibas el aviso solo cuando pasa algo.
Se llevan puestos como un reloj normal, con SIM 4G incluida y llamada de voz directa, así que funcionan también fuera de casa, que es justo donde la teleasistencia tradicional deja de cubrir.
Pilar, de 84 años, es una persona mayor que vive sola y sigue bajando cada mañana al mercado, cuya familia se basaba en una llamada de control a mediodía que ella vivía como un examen diario. Desde que lleva el reloj SOS para personas mayores de Tracmi, la familia ha conseguido dejar de llamar por rutina: si Pilar necesita ayuda, pulsa el botón y habla directamente con su hija, esté donde esté.
Estas son las preguntas que más nos llegan alrededor de esta fecha.
El 1 de octubre de cada año, desde que Naciones Unidas lo instauró en 1990. En España coincide con actividades de ayuntamientos, asociaciones y centros de mayores durante toda la semana.
Porque «tercera edad» y otros términos parecidos agrupan bajo una etiqueta a personas con situaciones muy distintas. Naciones Unidas y las organizaciones del sector prefieren «personas mayores» o «personas de edad», que no presupone dependencia.
Es la discriminación por razón de edad, y aparece en la contratación, en la atención sanitaria y en el trato cotidiano. Se menciona porque es el obstáculo más extendido y, a la vez, el más normalizado: muchas veces se ejerce sin intención de hacer daño.
Al contrario: suele ser lo que le permite conservarla. La familia deja de necesitar llamadas de control y la persona puede seguir saliendo sola sabiendo que tiene un botón para pedir ayuda. Conviene plantearlo como un acuerdo, no como una imposición.
Terminamos con la idea que conviene retener de esta fecha y con el siguiente paso si estás valorando cómo acompañar a tu familiar.
Este día no pide compasión, pide condiciones: decidir, participar, recibir cuidados y ser tratado con dignidad. Casi todo lo que podemos hacer en casa va en esa dirección cuando sostiene su autonomía en lugar de sustituirla.
Si quieres que tu padre o tu madre sigan haciendo su vida con la tranquilidad de poder pedir ayuda en cualquier momento, escríbenos o llámanos: te ayudamos a elegir el modelo que encaja con su situación, sin compromiso.
