
Una descarga de 230 voltios puede provocar una fibrilación ventricular, y un arco eléctrico en un cuadro de baja tensión causa quemaduras graves en milésimas de segundo. El riesgo eléctrico está presente en casi cualquier empresa, pero se concentra en el mantenimiento industrial, las plantas solares y eólicas, la construcción o las subestaciones, donde muchas intervenciones las hace una sola persona.
En este artículo repasamos qué exige la normativa española, qué medidas son obligatorias antes, durante y después de cada intervención, y cómo encaja la monitorización de tus técnicos con los relojes GPS para trabajadores de Tracmi dentro de tu plan de prevención.
Antes de hablar de obligaciones conviene tener clara la definición, porque de ella depende qué situaciones debe cubrir tu evaluación. El Real Decreto 614/2001 lo describe como el riesgo originado por la energía eléctrica e incluye de forma expresa cuatro tipos de daño:
El tercer punto suele pasarse por alto. Muchas lesiones graves no las produce la corriente en sí, sino la caída posterior: el técnico recibe una descarga leve, pierde el equilibrio y cae desde dos o tres metros.
La gravedad depende de la intensidad que atraviesa el cuerpo, del recorrido de la corriente y del tiempo de exposición. Una corriente que pasa de mano a pie atraviesa el corazón y puede provocar una parada cardiorrespiratoria en segundos.
Por eso el tiempo de respuesta es decisivo. Si el trabajador está solo y queda inconsciente, cada minuto sin reanimación reduce sus posibilidades de recuperarse sin secuelas.
Un técnico solo, una descarga y nadie que lo vea.
En un centro de transformación o una planta solar, un técnico puede quedar inconsciente tras una descarga sin que nadie lo sepa. Función hombre muerto con alerta automática, localización GPS en tiempo real y botón SOS para saberlo en el momento.
No existe una única ley sobre electricidad en el trabajo, sino un conjunto de normas que se complementan. Estas son las que debe conocer cualquier responsable de PRL con plantilla expuesta.
Es el marco general. Te obliga a evaluar los riesgos de cada puesto, planificar la prevención, formar e informar a la plantilla y vigilar su salud. Si todavía no has revisado los puestos con exposición eléctrica, en nuestra guía sobre cómo hacer la evaluación de riesgos laborales paso a paso tienes el proceso completo.
Es la norma específica. Establece las disposiciones mínimas para proteger a los trabajadores en las instalaciones eléctricas de los lugares de trabajo y en sus proximidades. Parte de una regla muy clara: todo trabajo con riesgo de origen eléctrico debe hacerse sin tensión, salvo las excepciones que el propio decreto enumera.
Esas excepciones son las operaciones elementales en baja tensión (como conectar un equipo a un enchufe), los trabajos con tensiones de seguridad, las maniobras, mediciones, ensayos y verificaciones que lo requieran y los trabajos en instalaciones cuyas condiciones de explotación o de continuidad del suministro no permitan cortar.
El decreto también te obliga a garantizar formación e información específicas sobre este riesgo a los trabajadores y a sus representantes (artículo 5).
Las instalaciones deben cumplir además el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (Real Decreto 842/2002) y, en su caso, el reglamento de instalaciones de alta tensión (Real Decreto 337/2014).
El INSST publica una Guía técnica no vinculante que desarrolla el Real Decreto 614/2001. Es la referencia habitual para interpretar el decreto y para preparar una visita de la Inspección de Trabajo.
Una de las claves del decreto es que no cualquier persona puede intervenir en una instalación. La norma distingue dos perfiles y asigna a cada uno tareas concretas según el tipo de trabajo y la tensión.
Un trabajador autorizado es el que tu empresa ha autorizado expresamente para ciertos trabajos con riesgo eléctrico, por su capacidad para hacerlos según los procedimientos. Un trabajador cualificado es un trabajador autorizado que además tiene conocimientos especializados acreditados por formación profesional o universitaria, o por una experiencia certificada de dos o más años.
| Tipo de trabajo | Baja tensión | Alta tensión |
|---|---|---|
| Dejar la instalación sin tensión y reponerla | Trabajador autorizado | Trabajador cualificado |
| Trabajos en tensión | Trabajador cualificado | Trabajador cualificado con autorización escrita y bajo un jefe de trabajo |
| Maniobras locales | Trabajador autorizado | Trabajador autorizado |
| Mediciones, ensayos y verificaciones | Trabajador autorizado | Trabajador cualificado (puede auxiliarle un autorizado) |
| Valorar si un trabajo en proximidad es viable | Trabajador autorizado | Trabajador cualificado |
| Acceso a centros de transformación y apertura de celdas | Trabajador autorizado o personal vigilado por él | Trabajador autorizado o personal vigilado por él |
En alta tensión, la autorización escrita debe renovarse si el procedimiento cambia de forma significativa o si el trabajador lleva más de un año sin hacer ese tipo de trabajo. También debe retirarse si incumple las normas de seguridad.
Trabajar sin tensión es la medida preventiva por defecto. El anexo II del decreto la convierte en un procedimiento de cinco etapas que deben completarse en orden; hasta que no termina la quinta, la instalación se considera en tensión.
Para reponer la tensión se sigue el orden inverso: retirar protecciones y señalización, quitar la puesta a tierra, desbloquear los dispositivos de corte y cerrar el circuito. Desde que retiras la primera medida, esa parte de la instalación vuelve a considerarse en tensión.
Cuando no es posible cortar la tensión, el decreto endurece los requisitos. Aquí es donde se concentra el riesgo eléctrico más alto y donde más se nota la diferencia entre un procedimiento escrito y uno que se cumple de verdad.
Solo pueden hacerlos trabajadores cualificados, con un procedimiento estudiado previamente y, si es complejo o nuevo, ensayado sin tensión. El equipo incluye accesorios y útiles aislantes, pértigas, banquetas o alfombras aislantes y EPI de protección eléctrica (guantes, gafas, casco).
Hay dos detalles que conviene subrayar. Si el trabajo se hace en un lugar con comunicación difícil por su orografía o por confinamiento, deben estar presentes al menos dos trabajadores con formación en primeros auxilios. Además, nadie puede llevar objetos conductores, como pulseras, cadenas o relojes, que puedan tocar elementos en tensión.
Los trabajos al aire libre se suspenden con tormenta, lluvia, nieve o viento fuertes. En alta tensión se hacen siempre bajo la dirección y vigilancia de un jefe de trabajo.
El decreto fija distancias mínimas alrededor de los elementos en tensión. Dentro de la zona de peligro, un trabajador sin protección corre un riesgo grave e inminente; la zona de proximidad es el espacio desde el que podría invadirla por accidente.
| Tensión nominal | Zona de peligro* | Zona de proximidad (zona delimitable) | Zona de proximidad (zona no delimitable) |
|---|---|---|---|
| Hasta 1 kV | 50 cm | 70 cm | 300 cm |
| 15 kV | 66 cm | 116 cm | 300 cm |
| 20 kV | 72 cm | 122 cm | 300 cm |
| 66 kV | 120 cm | 170 cm | 300 cm |
| 132 kV | 180 cm | 330 cm | 500 cm |
| 220 kV | 260 cm | 410 cm | 500 cm |
| 380 kV | 390 cm | 540 cm | 700 cm |
*Valores con riesgo de sobretensión por rayo (DPEL-1). Fuente: anexo I del Real Decreto 614/2001.
En baja tensión, por ejemplo, la zona de peligro llega a 50 cm del elemento en tensión. En una línea de 20 kV, habitual en distribución, alcanza los 72 cm, y la de proximidad puede extenderse hasta 3 metros si no puedes delimitar con precisión la zona de trabajo.
Grúas, plataformas elevadoras o camiones con pluma provocan muchos accidentes por contacto con líneas aéreas. Antes de empezar debes identificar las líneas aéreas y subterráneas de la zona y, si no pueden desviarse ni dejarse sin tensión, delimitar el área de trabajo según estas distancias. Si además se trabaja sobre andamios o cestas, revisa la normativa sobre trabajos en altura y los equipos obligatorios.
Puedes cumplir las cinco reglas de oro y tener al día todas las autorizaciones, y aun así quedar expuesto a una situación muy concreta: el técnico que interviene solo en un centro de transformación, una planta solar o una sala de cuadros al final del turno.
En baja tensión y en trabajos sin tensión es habitual que el operario trabaje sin compañía. Si sufre una descarga, un arco o una caída, puede quedar inconsciente sin que nadie lo sepa hasta que no contesta al teléfono o no vuelve a la base.
En Tracmi sabemos que en un accidente eléctrico los primeros minutos lo deciden casi todo. Por eso diseñamos el reloj Tracmi R9 PRO con función hombre muerto: detecta una caída o la falta de movimiento y, si el técnico no responde, envía una alerta con su ubicación GPS en tiempo real a tu equipo de seguridad. Funciona aunque el trabajador no pueda pulsar ningún botón.
Cuando el técnico sí puede reaccionar, el botón SOS para trabajadores aislados de Tracmi lanza el aviso con una sola pulsación y abre una llamada directa con el supervisor. Con la gestión multiusuario controlas todos los dispositivos de la plantilla desde un mismo panel.
Recuerda que el decreto prohíbe llevar objetos conductores que puedan tocar elementos en tensión. Si tu procedimiento de trabajo en tensión lo exige, el reloj se retira durante esa tarea como cualquier otro objeto conductor.
Su papel está en el resto de la jornada: desplazamientos, inspecciones, maniobras, trabajos sin tensión una vez aplicadas las cinco reglas y cualquier tarea en la que el técnico esté solo. Lo más práctico es definirlo tarea por tarea en tu evaluación de riesgos.
Una ingeniería de operación y mantenimiento es una empresa del sector de la energía solar con técnicos que revisan inversores, cuadros de string y centros de transformación en plantas alejadas de cualquier núcleo urbano, muchas veces solos. Antes de implantar Tracmi, el protocolo de seguridad se basaba en llamadas de control cada dos horas y en un parte de entrada y salida en papel.
Desde que sus trabajadores llevan el Tracmi R9 PRO con función hombre muerto, el equipo de PRL ha conseguido localizar a cualquier técnico en segundos y reducir el tiempo de detección de una incidencia de hasta dos horas a menos de cinco minutos.
Empresas del sector energético como Repsol, Grupo Cobra, Grenergy o Soltec ya confían en nuestros relojes para proteger a sus equipos en campo.
Recogemos las dudas que más nos plantean los responsables de prevención cuando revisan sus procedimientos de trabajo con electricidad.
Es la regla general del Real Decreto 614/2001. Solo se admiten trabajos en tensión en los casos que fija la norma: operaciones elementales, tensiones de seguridad, maniobras y mediciones que lo exijan, o instalaciones que no pueden dejar de dar servicio. En esos casos los hace personal cualificado con un procedimiento específico.
La Ley 31/1995 no exige un dispositivo concreto, pero sí te obliga a evaluar todos los riesgos del puesto, incluido el de trabajar solo, y a adoptar medidas eficaces (artículos 14, 15 y 16). Para trabajos en tensión en lugares de comunicación difícil, el RD 614/2001 exige además la presencia de al menos dos trabajadores. Si un accidente no se detecta a tiempo por falta de medidas, tu empresa puede afrontar sanciones y un recargo de prestaciones.
El artículo 5 del RD 614/2001 obliga a darle formación e información adecuadas sobre el riesgo y las medidas preventivas. Para ser trabajador cualificado necesita formación acreditada o dos años de experiencia certificada y, en alta tensión, una autorización escrita de la empresa.
Nuestro reloj Tracmi R9 PRO detecta caídas e inactividad y avisa de forma automática con la ubicación del trabajador, aunque esté inconsciente. También incluye botón SOS, llamadas de emergencia y gestión de varios dispositivos desde un panel. No sustituye a las medidas del RD 614/2001: acelera la respuesta si algo falla.
Cerramos con lo esencial para que puedas revisar tus procedimientos hoy mismo.
La normativa sobre riesgo eléctrico es clara: trabajar sin tensión siempre que se pueda, aplicar las cinco reglas de oro, asignar cada tarea al perfil adecuado y respetar las distancias de seguridad. Con eso reduces mucho la probabilidad de un accidente.
Lo que ninguna norma garantiza es que alguien se entere a tiempo cuando un técnico solo sufre una descarga o una caída. Si quieres cubrir ese hueco, conoce el dispositivo hombre muerto del reloj Tracmi R9 PRO y solicita una demo: nuestro equipo te ayudará a integrarlo en tu plan de prevención.
