
El reloj Tracmi R9 PRO da cobertura a los técnicos que intervienen en solitario en un entorno industrial de investigación y desarrollo.
Repsol es una compañía multienergética con presencia internacional. Su Centro Tecnológico de Madrid concentra buena parte de la actividad de investigación y desarrollo del grupo, con laboratorios, plantas piloto e instalaciones experimentales que exigen un mantenimiento técnico continuo.
El mantenimiento de un complejo de estas características implica intervenciones en salas técnicas, zonas de proceso y áreas de acceso restringido en las que el operario puede permanecer solo durante periodos prolongados. Ante una caída, una indisposición o una incidencia con equipos o producto, el factor determinante es el tiempo que transcurre hasta que alguien detecta el suceso. Repsol necesitaba un sistema capaz de dar la alarma sin depender de que el propio trabajador pudiera pedir ayuda y que resultara cómodo de llevar durante toda la jornada.
El personal de mantenimiento del centro trabaja equipado con el reloj Tracmi R9 PRO. La función de hombre muerto detecta la falta de movimiento o una inclinación brusca y lanza un mensaje de verificación; si el técnico no responde, el reloj activa automáticamente la llamada SOS en cadena a los contactos de emergencia, acompañada de la ubicación GPS.
El botón rojo permite pedir ayuda de forma inmediata, y el botón negro se utiliza para comunicar por mensaje de voz el inicio y la finalización de las tareas de riesgo, de modo que el responsable sabe en todo momento quién está interviniendo y dónde. La localización funciona tanto en exteriores como en interiores, lo que permite dirigir a los equipos de intervención al punto exacto dentro del complejo.
