
Un operario con epilepsia controlada, una técnica embarazada o un aprendiz de 17 años pueden ocupar el mismo puesto que el resto de la plantilla, pero no se enfrentan al mismo riesgo. La normativa los agrupa bajo una figura concreta, los trabajadores especialmente sensibles, y obliga a tu empresa a protegerlos de forma específica, no genérica.
En este artículo te explicamos qué dice el artículo 25 de la Ley 31/1995, qué colectivos incluye, cómo identificarlos sin invadir su intimidad y qué ocurre cuando, además, trabajan solos. Ese último escenario es el que más nos preocupa y el motivo por el que desarrollamos nuestros relojes GPS para trabajadores.
Antes de adoptar medidas, conviene tener claro a quién se refiere la norma. En esta sección repasamos la definición legal y los colectivos que la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL) protege de forma expresa.
El artículo 25 establece que el empresario debe garantizar de manera específica la protección de quienes, por sus características personales, estado biológico conocido o discapacidad reconocida, son especialmente sensibles a los riesgos derivados del trabajo.
La clave está en la palabra «específica». No basta con aplicar las medidas generales de la evaluación de riesgos: tienes que tener en cuenta la situación de esa persona al evaluar su puesto y adoptar medidas preventivas pensadas para ella.
El mismo artículo añade una prohibición: no puedes destinar a un trabajador a un puesto en el que, por sus características, pueda ponerse en peligro él, sus compañeros u otras personas. Tampoco cuando atraviese de forma manifiesta una situación transitoria que no responda a las exigencias psicofísicas del puesto.
Además de la cláusula general del artículo 25, la ley dedica artículos propios a varios colectivos. Esta tabla resume qué te exige cada uno:
| Colectivo | Base legal | Qué exige a tu empresa |
|---|---|---|
| Personas con características personales o estado biológico conocido (enfermedad crónica, alergias, tratamientos) | Art. 25.1 LPRL | Evaluar su puesto teniendo en cuenta su situación y adaptar las medidas preventivas |
| Personas con discapacidad reconocida (física, psíquica o sensorial) | Art. 25.1 LPRL | Adaptar el puesto y no asignar tareas incompatibles con su discapacidad |
| Trabajadores expuestos a riesgos para la reproducción | Art. 25.2 LPRL | Evaluar los agentes físicos, químicos o biológicos que puedan afectar a la fertilidad o a la descendencia |
| Embarazo, parto reciente y lactancia natural | Art. 26 LPRL | Adaptar condiciones o turno; si no es posible, cambio de puesto; como último recurso, suspensión por riesgo |
| Menores de 18 años | Art. 27 LPRL | Evaluar el puesto antes de su incorporación e informar también a padres o tutores |
| Trabajadores temporales y de ETT | Art. 28 LPRL | Garantizar el mismo nivel de protección, con formación e información previas |
Algunos convenios colectivos y protocolos de los servicios de prevención amplían esta lista, por ejemplo con trabajadores de edad avanzada o personas que se reincorporan tras una baja prolongada. Revísalos, porque pueden imponerte obligaciones adicionales.
Proteger a quien más lo necesita, también cuando nadie le ve.
Un técnico con diabetes en una subestación o una operaria con epilepsia en un almacén vacío pueden pasar horas sin cruzarse con nadie. Si sufren una caída o pierden el conocimiento, la función hombre muerto avisa automáticamente a tu equipo con su posición GPS, y el botón SOS les permite pedir ayuda en cuanto notan los primeros síntomas.
La ley habla de «estado biológico conocido», así que tu obligación empieza cuando dispones de la información. El reto es obtenerla a tiempo y sin vulnerar la confidencialidad de los datos de salud.
La vía principal es la vigilancia de la salud del artículo 22 de la LPRL. El personal sanitario de tu servicio de prevención no te comunica diagnósticos, sino conclusiones de aptitud: apto, apto con limitaciones o no apto, junto con las restricciones que debes aplicar.
Otras fuentes habituales son la comunicación voluntaria del propio trabajador (por ejemplo, un embarazo), el reconocimiento oficial de una discapacidad o la información que llegue a través de los delegados de prevención.
Estas son algunas de las situaciones más frecuentes en las que conviene revisar la evaluación de riesgos:
Detectar el caso es solo el principio. A continuación tienes un procedimiento práctico para pasar de la conclusión de aptitud a medidas concretas que puedas documentar ante una inspección de trabajo.
El artículo 4 del Real Decreto 39/1997, el Reglamento de los Servicios de Prevención, obliga a evaluar de nuevo el puesto cuando se incorpora a él una persona especialmente sensible a sus condiciones. Con esa base, sigue estos pasos:
Ten en cuenta que el trabajo nocturno tiene reglas propias: el Estatuto de los Trabajadores reconoce a quienes tengan problemas de salud ligados a ese horario el derecho a pasar a un puesto diurno. Lo explicamos en nuestra guía sobre la normativa del trabajo nocturno en España.
Hay un escenario en el que las medidas habituales se quedan cortas: cuando la persona trabaja sin nadie cerca. Aquí la pregunta ya no es solo cómo prevenir el riesgo, sino cómo te enteras de que algo ha pasado.
Piensa en un técnico con diabetes que sufre una hipoglucemia en una subestación, o en una operaria con epilepsia que tiene una crisis en un almacén vacío. El riesgo no es solo el episodio, sino el tiempo que pasa hasta que alguien lo detecta.
La Ley 31/1995 no prohíbe que una persona especialmente sensible trabaje en solitario, pero sí te obliga a prever cómo se atenderá una emergencia (artículo 20). Si quieres repasar el marco completo, lo desarrollamos en qué exige la Ley 31/1995 cuando hay trabajadores en solitario.
En Tracmi sabemos que, cuando alguien con una patología conocida trabaja solo, la diferencia entre un susto y una tragedia suele medirse en minutos. Por eso diseñamos el reloj Tracmi R9 PRO con función hombre muerto, que detecta caídas o ausencia de movimiento y lanza el aviso aunque la persona no pueda reaccionar, y con localización GPS en tiempo real para que tu equipo sepa exactamente adónde acudir.
Cuando el trabajador sí nota que algo va mal, por ejemplo los primeros síntomas de una bajada de azúcar, puede pedir ayuda con el botón SOS para trabajadores aislados de Tracmi: una sola pulsación abre comunicación directa con su supervisor o con el responsable de PRL. Y con la gestión multiusuario controlas todos los dispositivos desde una misma aplicación.
Termosol Mantenimiento es una empresa del sector de las energías renovables con técnicos que revisan inversores y seguidores en solitario en plantas fotovoltaicas de más de 50 hectáreas. Uno de ellos tiene diabetes tipo 1 y el servicio de prevención lo calificó como apto con limitaciones.
Antes de implantar Tracmi, el protocolo de seguridad se basaba en llamadas telefónicas cada dos horas y en un parte firmado al final del turno. Si el técnico no contestaba, el supervisor tardaba una media de 40 minutos en localizarlo dentro de la planta.
Desde que sus trabajadores llevan el reloj Tracmi R9 PRO, el equipo de PRL ha conseguido reducir el tiempo de localización a menos de 5 minutos en los simulacros y mantener al técnico en su puesto habitual, en lugar de reubicarlo en un trabajo de oficina que no quería.
Incumplir el artículo 25 no es una falta menor. La Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS) tipifica estas conductas de forma expresa y con multas elevadas.
Asignar a un trabajador un puesto incompatible con sus características personales conocidas es una infracción grave (artículo 12.7 LISOS), con multas de 2.451 a 49.180 euros. Si de ello se deriva un riesgo grave e inminente, pasa a ser muy grave (artículo 13.4), con multas de 49.181 a 983.736 euros.
También son muy graves los incumplimientos de las normas de protección del embarazo y la lactancia y de los menores. A la multa pueden sumarse el recargo de prestaciones de la Seguridad Social, de entre el 30 % y el 50 %, y responsabilidades civiles o penales si se produce un accidente.
Recopilamos las dudas que más nos plantean los responsables de PRL sobre este colectivo y sobre cómo protegerlo cuando trabaja solo.
No. El artículo 22 de la LPRL garantiza la confidencialidad de los datos de salud y solo el personal sanitario accede a ellos. Tú recibes las conclusiones de aptitud y las limitaciones necesarias para adaptar el puesto. Si el trabajador decide contarte su situación, puedes tenerla en cuenta con fines preventivos y con la máxima reserva.
La Ley 31/1995 no exige un dispositivo concreto, pero sí te obliga a garantizar la seguridad de la plantilla (artículo 14), a evaluar todos los riesgos (artículo 16) y a prever medidas de emergencia (artículo 20). Si la evaluación identifica trabajo en solitario, debes fijar cómo se detecta y atiende una emergencia. Con personas especialmente sensibles, esa obligación es aún más exigente.
La ley da prioridad a la adaptación y al cambio de puesto. Solo cuando ninguna de las dos opciones es viable entran en juego otras figuras, como la suspensión por riesgo durante el embarazo. En cualquier caso, documenta todas las alternativas valoradas y consulta con tu asesoría laboral antes de tomar una decisión.
Con nuestro reloj Tracmi R9 PRO combinas detección automática de caídas e inactividad, botón SOS, localización GPS y llamadas de emergencia. Así cubres los dos escenarios clave: que el trabajador pueda pedir ayuda y que no pueda hacerlo. Empresas como Repsol, Ferrovial o DHL ya lo utilizan para proteger a sus equipos en solitario.
